El costo, antes
Decimos cuánto cuesta cada examen y cada procedimiento antes de hacerlo, no en la boleta final.
Atención veterinaria para perros, gatos y pequeñas especies en Miraflores, con emergencias las 24 horas.
Porque la mayoría de las malas experiencias en una veterinaria no son médicas: son de comunicación.
Huella nace de algo que vemos todos los días: dueños que salieron de otra clínica sin saber qué tenía su mascota, con una boleta que no esperaban y sin nadie a quién preguntarle.
Revisión completa del paciente y un plan por escrito que puedas seguir en casa.
Exámenes previos, anestesia monitoreada y recuperación vigilada hasta el despertar.
Un veterinario presente en la clínica las 24 horas, todos los días del año.
Atendemos la consulta desde lo que al dueño le preocupa, no desde el nombre del servicio.
Selecciona una pregunta para ver cómo la resolvemos.
Revisamos al paciente completo y, si hace falta, hacemos los análisis el mismo día para saber si es algo pasajero o algo que hay que tratar ya.
Ver el servicio relacionadoArmamos su calendario según edad y estilo de vida, y te avisamos antes de cada refuerzo para que no se te pase.
Ver el servicio relacionadoMedimos el riesgo anestésico con exámenes previos, te explicamos el procedimiento y te llamamos apenas despierta.
Ver el servicio relacionadoVen directo y llámanos en el camino: hay un veterinario en la clínica a cualquier hora y preparamos todo para recibirla.
Ver el servicio relacionadoSí: en gatos mayores de siete años un análisis de control detecta problemas renales cuando todavía se pueden frenar.
Ver el servicio relacionadoCasi siempre es enfermedad dental, que duele y afecta a otros órganos. Revisamos la boca completa y hacemos la limpieza.
Ver el servicio relacionadoLo atendemos. Revisamos dientes, digestión y también cómo vive: en estas especies el manejo es la mitad de la medicina.
Ver el servicio relacionadoDesde la primera vacuna hasta los cuidados del paciente mayor, con la misma historia clínica.
El mismo orden en cada consulta, sea la primera vez o el control número diez.
Toda visita empieza igual: pesamos al paciente, tomamos sus constantes y registramos el motivo de la consulta en su historia clínica. Ese registro es el que después permite comparar y ver si mejoró.
El veterinario revisa al paciente entero, aunque la consulta sea por una cojera. Muchos hallazgos importantes aparecen en una revisión de rutina y no en el motivo por el que vino.
Si hacen falta análisis, radiografías o ecografía, explicamos para qué sirve cada uno y cuánto cuesta antes de hacerlo. El dueño decide con la información completa, no con la cuenta al final.
El tratamiento se entrega por escrito: qué medicamento, en qué dosis, a qué hora y por cuántos días. Y qué señales obligan a volver antes de la fecha de control.
Llamamos a los pocos días para saber cómo va el paciente y agendamos el control. Un tratamiento sin seguimiento es media atención: no sabemos si funcionó.
No se trata solo de resolver el motivo de la visita: se trata de que salgas sabiendo qué pasó.
Decimos cuánto cuesta cada examen y cada procedimiento antes de hacerlo, no en la boleta final.
El dueño puede pedir la historia de su mascota cuando quiera, con todos sus exámenes y tratamientos.
Atendemos urgencias las 24 horas, todos los días, con un veterinario en la clínica y no de guardia telefónica.
Explicamos el diagnóstico sin tecnicismos y respondemos las preguntas las veces que haga falta.
Sala de espera separada para gatos y manejo con refuerzo positivo: la visita no tiene que ser un trauma.
Llamamos a los días para saber cómo sigue el paciente. El control no se cobra aparte.
Lo que conviene saber de Huella antes de la primera visita.
Medicina, cirugía y emergencias para perros, gatos y pequeñas especies.
En el paciente mayor y en la medicina felina, donde detectar temprano lo cambia todo.
Familias con perros y gatos, y dueños de conejos, cobayos y aves que no encuentran dónde atenderlos.
Que el dueño entienda qué tiene su mascota, cuánto cuesta tratarla y qué pasa si no se trata.
Revisión completa, exámenes explicados antes de hacerlos, plan escrito y llamada de control.
Te decimos el costo antes y te llamamos después. Dos cosas simples que casi nadie hace.
Cuéntanos qué le pasa o cuándo le toca su control y coordinamos la cita.